La historia de Marga comienza en 1925, cuando nuestra familia abrió las puertas de la primera churrería en el corazón de Valladolid. Comenzó como un pequeño negocio familiar en los lugares emblemáticos de la ciudad como ferias y fiestas populares de los diferentes pueblos de la comarca y se ha convertido en una institución local, reconocida por mantener viva la tradición churrera de manera totalmente artesanal mientras nos adaptamos a los nuevos tiempos.
Cuatro generaciones han compartido el mismo compromiso: ofrecer productos artesanales de la máxima calidad, elaborados con dedicación y respeto por las recetas originales. Cada taza de chocolate caliente y cada churro que sale de nuestras manos lleva consigo casi un siglo de experiencia, cariño y saber hacer.